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La ruta gastronómica palestina en el barrio Patronato

Por Gazan Qahhat y Marcelo Marzouka

El barrio Patronato se encuentra ubicado en la ribera norte del río Mapocho, el cual cruza la ciudad de Santiago de este a oeste. Antiguamente, habitado por los pueblos indígenas de Chile, la zona era llamado La Chimba, vocablo importado del quechua “chinpa”. Durante la época de la Colonia, la zona se mantuvo como un lugar de residencia de españoles, con cierta lejanía de la entonces pequeña ciudad de Santiago, que en ese tiempo correspondía al centro histórico.

El posterior desarrollo comercial de la zona se inició desde fines del siglo XIX con la llegada de inmigrantes árabes, principalmente palestinos, sirios y libaneses, aunque también jordanos. Característica muy conocida es que se dedicaron al comercio como principal actividad económica, ofreciendo diversos productos importados frente a una escasa producción nacional en Chile. Posteriormente, durante la década de 1920, muchas de las primeras fábricas textiles chilenas serían fundadas por los inmigrantes árabes en esta zona. Varios de ellos optaron por vivir en los segundos pisos de sus locales comerciales, lo que les permitía ahorrar durante sus primeros años en este lejano país, pero que despertaba la suspicacia de algunos miembros de la élite chilena a quienes el idioma árabe les sonaba ajeno y miraban las formas culturales europeas como el ideal anhelado, ciertamente influenciados por las corrientes orientalistas de la época.

Además, es en esta zona en la que se crearon muchas de las instituciones de las comunidades árabes en Chile, tales como la Catedral Ortodoxa San Jorge en 1917 y el Policlínico sirio en 1927.

Actualmente, el barrio Patronato también es lugar de locales comerciales de inmigrantes coreanos, chinos y taiwaneses, siendo una de las zonas de ventas comerciales más conocidas por los habitantes de Santiago, en la que se encuentran locales textiles y de tecnología, pero también gastronómicos. Esos locales de siempre, ya conocidos y que nos recuerdan los sabores tradicionales a través de un mahshi, un shawarma, un ceregli o un café con cardamomo.


A fines de la década de 1980, Elías Abujeries abrió la “Pastelería y Panadería Fufu” en la ciudad de Beit Jala, Palestina.  Elías llegó a Chile en el año 2012, y el negocio está actualmente a cargo de sus hijos, Johnny y George. En un principio, se trataba de un pequeño local que sólo producía pan, específicamente pan pita, sin grasa, ni químicos, ni preservantes.

Luego, con el paso del tiempo, “Fufu Panadería” fue creciendo y sumando nuevos productos, como la pastelería árabe. Ahí, puedes tentarte, por ejemplo, con un café o chocolate caliente y con alguno de sus dulces árabes, como los fatayer, de masa filo con relleno de manzanas y canela, cubiertos de almíbar; o los baklavas, de masa filo con relleno de nueces y almendras.

También los ceregli pistacho, que tienen una forma similar a un cilindro, relleno de pistachos con almíbar; o los burma, de hilos de masa filo, con relleno de nueces y almendras.


Otra es la pastelería “Dulces Al Amín” pertenecientes a Amín y Fardos Melhem llegados a Chile hace 14 años. Venían de un campamento en Al Tanaf, en la frontera entre Irak y Siria. Allí, en carpa, sin servicios mínimos y bajo las inclementes condiciones del desierto, vivieron o malvivieron durante dos años. Estos primos son marido y mujer y su historia está marcada por “la huida”. Sus respectivas familias huyeron de los territorios palestinos tras la fundación del Estado de Israel en 1948 y se establecieron en Irak. La invasión de Estados Unidos a este último país, los llevó a escapar de nuevo y esta vez se asentaron, junto a otros palestinos, en Al Tanaf.

Fardos cuenta que primero llegaron a un edificio en la calle Santos Dumont. “Pero una paisana chilena, Nieves Abuhadba, nos ayudó con el arriendo de una casa y pudimos poner nuestro negocio”. Al Amín, una pastelería de dulces árabes, en pleno Patronato, que no sólo abastece a los vecinos y restaurantes aledaños, sino que también a clientes del sector oriente de la capital.


El “Café Beit Jala” tiene el nombre de la ciudad de la cual provienen la mayoría de los hijos de palestinos que viven en Chile, que se calculan sobre 500 mil. En este café se sirven dulces árabes, shawarma y una vez a la semana rellenos, que pueden ser hojas de parra, zapallitos o puedes elegir el kabab o kubbe al horno con arroz.

El café es uno de los favoritos de los hijos de la Diáspora, quienes llegan al lugar todos los días y cuyo tema principal es el resultado del Club Deportivo Palestino. Tras cada fin de semana, se generan discusiones acerca del técnico y de los jugadores, todo en un grato ambiente de camaradería.

El lugar está adornado con diversas fotos de la mencionada ciudad y sitios importantes como la Iglesia de San Nicolás, el Majrur y casas de distintas familias.



Gazan Qahhat es periodista licenciado en Ciencias Sociales. Actualmente trabaja en Redpal Communications Agency, entidad que reúne a diversas instituciones chilenas de origen palestino, incluidas la Comunidad Palestina de Chile, el Club Palestino y el Club Deportivo Palestino.

Marcelo Marzouka es abogado y sociólogo chileno-palestino. Fue miembro del Directorio de la Comunidad Palestina de Chile. Profesor de Estudios Árabes en la Pontificia Universidad Católica de Chile y socio de Invest Palestine, empresa consultora que promueve los lazos entre Palestina y América Latina trabajando en inversiones de impacto e iniciativas empresariales.

Authors

  • Gazan Qahhat is a journalist with a Bachelor of Arts in Social Sciences. He currently works at Redpal Communications Agency, which brings together various Chilean institutions of Palestinian origin, including the Palestinian Community of Chile, the Palestinian Club, and the Palestine Sports Club.

  • Marcelo Marzouka is a Palestinian-Chilean lawyer and sociologist. His professional work focuses on impact investment contracts, and international auditing and due diligence processes. He is a senior partner at Invest Palestine, a university lecturer on Arab Studies, and a former member of the board of the Palestinian Community in Chile.

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